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Acuerdo Mercosur-UE
Aplicación provisoria a partir del 1 de mayo
Después de meses de idas y vueltas, la aplicación provisoria del acuerdo entre el Mercosur y la UE ha sido confirmada y ya tiene fecha: se aplicará a partir del 1 de mayo de 2026. Como mencionamos en un artículo anterior, el Acuerdo todavía podría enfrentarse a varios obstáculos y su aplicación a largo plazo es incierta. En este contexto, ¿qué cambia con la aplicación provisoria?
Implementación progresiva
El Acuerdo prevé varias medidas que se implementarán de forma escalonada en los próximos años, donde se destacan las de carácter arancelario, pero también se tratan aristas importantes como la participación en licitaciones públicas, propiedad intelectual, derecho de la competencia, entre otras. Un ejemplo importante es la eliminación arancelaria progresiva sobre varios productos, algunos de ellos alcanzando valor $0 luego de transcurridos 15 años.
Así, si en el futuro el Tribunal de Justicia de la Unión Europea considera que el Acuerdo viola los tratados de la UE, o si el Parlamento Europeo definitivamente rechaza el Acuerdo, las medidas progresivas empezarán a implementarse, pero nunca terminarán de hacerlo.
¿Qué cambia a partir del 1 de mayo?
A continuación, se detallan las partes del Acuerdo que tendrán efecto desde la fecha de aplicación provisoria.
Eliminación y reducción inmediata de aranceles
Una parte significativa del comercio entre ambos bloques se beneficiará de la eliminación total de aranceles desde la entrada en vigor del Acuerdo. En particular, cerca del 74% de las importaciones de la Unión Europea provenientes del Mercosur quedarán libres de aranceles de manera inmediata. Esto incluye, desde el primer día, la eliminación del 100% de los derechos de aduana sobre diversos productos industriales, productos de origen animal y materias primas.
En el caso del Mercosur, la liberalización inmediata será más acotada: alcanzará al 14% de las importaciones provenientes de la Unión Europea. Dentro de este grupo, se eliminarán completamente los aranceles —también desde el 1 de mayo— sobre productos como ciertos pescados, mariscos y semillas.
Por su parte, una proporción importante del comercio entre ambos bloques quedará sujeta a esquemas de desgravación progresiva, que culminarán en la eliminación total de los derechos de aduana. La primera reducción arancelaria tendrá lugar el 1 de mayo de 2026, y las siguientes se aplicarán el 1 de enero de cada año. Las desgravaciones progresivas abarcarán, entre otros, distintos tipos de automóviles, vinos, prendas de vestir y productos agrícolas europeos, cuyos aranceles actuales llegan hasta el 35%.
En este contexto, incluso en el escenario de un eventual rechazo del Acuerdo por parte de la Unión Europea, dicha decisión podría concretarse varios años después de su aplicación provisoria. En consecuencia, numerosos productos se beneficiarán durante ese período de reducciones arancelarias significativas antes de cualquier posible interrupción.
Finalmente, a partir del 1 de mayo, ambas partes se comprometen —con algunas excepciones— a no crear nuevos derechos de aduana ni aumentar los ya existentes, aportando mayor previsibilidad al comercio bilateral.
Licitaciones públicas
El Acuerdo establece un marco normativo común que permite a empresas del Mercosur y de la UE participar de licitaciones públicas realizadas en ambos bloques. Asimismo, identifica las entidades públicas de cada parte sujetas a dicha apertura.
Se aplicará un principio de no discriminación hacia los bienes, servicios y proveedores de la otra parte para la participación en licitaciones públicas. El texto del Acuerdo prevé explícitamente que este principio de no discriminación se aplica inmediatamente.
Esta medida del tratado constituye una oportunidad importante para las empresas de ambos bloques. Por ejemplo, Brasil realiza licitaciones públicas por más de 8000 millones de euros, lo cual es un mercado interesante para que las empresas europeas puedan explotar.
Protección de las indicaciones geográficas
El Acuerdo prevé la protección de las indicaciones geográficas de ambos bloques. Así, por ejemplo, los productos no podrán identificarse con nombres de lugares geográficos de los cuales no provienen. Las indicaciones geográficas ya previstas en el Acuerdo deben estar protegidas a partir de su entrada en vigor. Después de la entrada en vigor provisoria, cada parte puede solicitar la adición de nuevas indicaciones geográficas bajo la protección del Acuerdo.
Conclusión
Si bien el futuro del Acuerdo sigue siendo incierto, su aplicación provisoria ya implica un paso muy importante y relevante en la cooperación de estos grandes bloques, con importantes consecuencias.
Si bien las empresas deben ser prudentes debido a las posibilidades de rechazo del Acuerdo por parte de las autoridades de la UE, no deben esperar para beneficiarse de una parte significativa de sus disposiciones. Los interesados deben aprovechar los beneficios del Acuerdo mientras no sea rechazado por las autoridades de la UE, ya que los actos realizados durante su vigencia serán válidos.
Si está evaluando el impacto potencial del Acuerdo UE-Mercosur en su negocio en Argentina, o si desea analizar el entorno empresarial actual del país de manera más general, no dude en ponerse en contacto con los autores de este artículo.
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Aviso
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